“…todas las medidas legislativas y administrativas así como acciones tomadas por Israel, la potencia ocupante, que buscan alterar el carácter de la Ciudad Santa de Jerusalén no tienen validez legal y constituyen una flagrante violación de la Cuarta Convención de Ginebra”(Resolución 476 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas).

El presidente Horacio Cartes ha protagonizado recientemente uno de los capítulos más lamentables de la política exterior paraguaya al visitar la Jerusalén ocupada, desoyendo las múltiples resoluciones de las Naciones Unidas y la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), emitidas en las últimas décadas en relación al estatus de la Ciudad Santa.

paraguay jerusalen horacio cartes

La visita de Cartes, se suma “a la realizada por el embajador de Paraguay en Tel Aviv, quien hace algunos días y junto a políticos israelíes, visitó un proyecto llevado a cabo por colonos ilegales en el barrio de Silwan, también en Jerusalén ocupada”, según el comunicado de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), entidad reconocida por la Resolución 3237 del año 1974,  de las Naciones Unidas, como la única y legítima representante del pueblo palestino.

El portavoz de la OLP, Xavier Abu Eid, expresó al respecto: “Nuestro embajador en Paraguay ya dejó claro a las autoridades de ese país que una visita a Jerusalén ocupada en el marco de una visita oficial a Israel es inaceptable, ya que es una legitimación de la ilegal anexión israelí de Jerusalén Oriental”.

ANTECEDENTES HISTORICOS

La Resolución 181/11  de la Naciones Unidas, del año 1947, concretaba la partición de Palestina en dos Estados: uno árabe palestino con el 45% y otro judío con el 55% del territorio. Las áreas que hoy se conocen como Jerusalén Este y Oeste (y sus alrededores) serían administrados internacionalmente como una entidad separada (Corpus Separatum).

En 1948, Israel invadió y ocupó el 84% del área municipal de Jerusalén (16.45 Kilómetros cuadrados). Fuerzas palestinas, apoyadas por tropas jordanas, detuvieron a Israel de ocupar el 11,5% del área municipal, incluyendo la Ciudad Antigua. El restante 4,5% de Jerusalén pasó a convertirse en “tierra de nadie”.

Lo que Israel tomó por la fuerza en 1948 se convirtió en Jerusalén Occidental, mientras que el área dejada en la zona este de la ciudad bajo control árabe fue llamado Jerusalén Oriental.

Luego de la ocupación de 1967, Israel unilateral e ilegalmente anexó Jerusalén Oriental. Israel ha pretendido cambiar la identidad multicultural de Jerusalén, convirtiéndola en una ciudad exclusivamente judía al crear condiciones que obliguen a la población palestina cristiana y musulmana a abandonar la ciudad. Para ello, ha recurrido a la expansión de asentamientos judíos, revocación de derechos de residencia a los palestinos, demoliciones de hogares, desalojos, restricciones de movimiento y la construcción del Muro alrededor de la ciudad, separando Jerusalén del resto del territorio palestino ocupado.

 La ONU, así como el Consejo de Seguridad, ha exigido reiteradamente a Israel, con una veintena de resoluciones desde el año 1949, a retirar su ocupación militar de Jerusalén, manifestando que la decisión israelí de imponer sus leyes, jurisdicción y administración de la Ciudad Santa de Jerusalén era ilegal, por lo tanto nula y vacía.

En el año 2004, la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre las Consecuencias Legales de la Construcción de un Muro en el Territorio Palestino Ocupado señaló que “la construcción del Muro siendo construido por Israel, la potencia ocupante, en el territorio palestino ocupado, incluyendo en y alrededor de Jerusalén Este, y su régimen asociado, son contrarios al derecho internacional”, añadiendo que “todos los Estados están bajo la obligación de no reconocer la ilegal situación resultante de la construcción del Muro y de no entregar asistencia en mantener la situación creada por tal construcción”. El Muro separa efectivamente Jerusalén del resto del territorio palestino ocupado y tiene como objetivo consolidar la ilegal anexión por parte de Israel de Jerusalén Oriental ocupada.

Con estos antecedentes, y previamente advertido, la presencia de Horacio Cartes y su embajador en actor oficiales realizados por Israel en territorio palestino ocupado ha dejado al descubierto el desprecio de la política exterior de su administración hacia el Derecho Internacional, colocando al Paraguay en una situación de marginalidad en el concierto internacional de las naciones.

*Héctor Lacognata fue canciller del Paraguay.

Joostrap Article Carousel