El gobierno liderado por el Presidente Juan Manuel Santos está tratando de desactivar las protestas de numerosos grupos indígenas y de agricultores que están afectando a más de la mitad de los 32 departamentos de Colombia, y algunos brotes de violencia y los bloqueos en importantes vías de transporte.

Por otra parte, la policía dijo que existe evidencia en un audio que el segundo más grande grupo de guerrillas, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), estaba planeando infiltrarse en las protestas. Los organizadores acusan a la policía de tratar de desacreditar las legítimas demostraciones al vincularlas con el ELN, cuyo compromiso con la paz ha sido seriamente cuestionado por el gobierno después que el ELN secuestró a tres periodistas.

Colombia el gobierno enfrenta extendidas y violentas protestas inner

La ‘huelga por tiempo indefinido’, que comenzó el 30 de mayo, está siendo organizada por grupos indígenas y agricultores para protestar contra lo que ellos describen como el fracaso del gobierno en cumplir las promesas hechas luego de una protesta a escala nacional de un mes de duración en el 2013, que provocó 12 muertes, 800 heridos, y 600 arrestos, que incluían acuerdos para aliviar la crisis económica rural. Es difícil cuantificar el número total de manifestantes dada lo extendidas que son las demostraciones: los organizadores afirman que son unas 100.000 personas las que toman parte, la policía estima que unas 10.000 personas han salido a las calles hasta ahora.

El Presidente Santos apeló a los manifestantes para que realicen marchas pacíficas y que se abstengan de erigir bloqueos de carreteras. Pero hubo violencia y un número de importantes carreteras han sido bloqueadas. Un hombre murió en circunstancias nada claras, luego que la policía avanzó sobre un grupo de manifestantes indígenas en un intento por desactivar un bloqueo fuera de la ciudad portuaria de Buenaventura  en el departamento sudoeste de Valle del Cauca, y más de 120 personas resultaron heridas. La carretera Panamericana también ha sido bloqueada en varios lugares. Además de Valle del Cauca, las protestas están afectando los departamentos de Antioquia, Boyacá, Cauca, Caquetá, Casanare, César, Cundinamarca, César, Huila, Meta, Nariño, Quindío, Risaralda, Santander, y Norte de Santander.

La policía informó que había obtenido 12 audios entre el 27 y 30 de mayo, que confirmaban que el ELN infiltraría las marchas en Chocó, Nariño, Norte de Santander y la región del Magdalena Medio en Antioquia. También afirmaron que los líderes del ELN amenazaron  a empresas y al sector transporte. La Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, una amplia coalición de movimientos indígenas, de agricultores, y Afro-Colombianos, sindicatos y grupos estudiantiles que están detrás de la “huelga indefinida”, acusaron a la policía de tratar de difamar a los manifestantes.

Secuestros del ELN

El ELN, que ya enfrenta censuras por negarse a liberar a todos sus rehenes, ha sido fuertemente criticado por la prensa durante la semana pasada por el secuestro de una prominente periodista, Salud Hernández-Mora, el 21 de mayo, como también un reportero y un cameraman de RCN Televisión, Diego D’Pablos y Carlos Melo respectivamente, quienes desaparecieron dos días más tarde. Aunque los tres periodistas fueron liberados ilesos el 27 de mayo, la oportunidad de los secuestros socavó aún más la credibilidad del ELN y su compromiso con el proceso de paz que aún no ha sido lanzado oficialmente.

© Latin American Newsletters (UK)

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