El número total de los trabajadores llamados cuentapropistas llegó a 522.855 en septiembre de este año, elevándose en 4,8% sobre el número de finales del año pasado. De tanto en tanto, el gobierno cubano parecía alimentar dudas ideológicas sobre la conveniencia de fomentar el crecimiento del sector privado, pero los cuentapropistas crecen.

La actividad comercial autónoma de los cuentapropistas ha estado permitida en Cuba desde el 2010, cuando el gobierno del Presidente Raúl Castro lo promovió como una manera de compensar los cortes en los niveles de empleo dentro del sector estatal dominante en el país. Oficialmente, los cuentapropistas son vistos como jugando un rol complementario y subsidiario al que desempeña el Estado, mientras las autoridades buscaban modernizar algunos aspectos del sistema Comunista.

cuentapropista cuba

Estas nuevas empresas privadas están limitadas a 201 actividades o profesiones específicas. Las más conocidas incluyen restaurantes caseros a pequeña escala, conocidos como paladares, que han crecido al mismo paso que la expansión del turismo. Pero también han sido lanzadas muchas otras empresas. Estas incluyen una amplia gama de puntos de venta incluyendo peluquerías y salones de belleza, talleres de reparación de automóviles, gimnasios, bares, agentes inmobiliarios, tiendas de regalos, estudios de fotografía y recientemente, aplicaciones para teléfonos móviles. A pesar de la limitada conectividad a Internet de Cuba, un creciente número de servicios en línea y de otros tipos también están siendo ofrecidos, incluyendo revistas, guías de alimentos, y entregas a domicilio (delivery).

El número de cuentapropistas rompió la marca del medio millón en el 2015, pero entonces descendió a unos 490.000 antes de comenzar a crecer de nuevo este año. Algunos economistas creen que existen otras 500.000 personas quienes, aunque carecen de permisos formales para actividades cuentapropistas, están ilegalmente/informalmente involucrados en alguna clase de actividad en el sector privado. Algunos han atribuido las fluctuaciones en los datos informados oficialmente sobre los cuentapropistas, a los giros en la posición del gobierno sobre la actividad autónoma.

En septiembre y octubre de este año, por ejemplo, hubo un endurecimiento en las actitudes hacia los paladares. Las nuevas licencias fueron congeladas y los paladares existentes fueron objeto de una serie de inspecciones, ya que las autoridades dijeron que estaban tratando de reprimir los bares sin licencia y la prostitución. Sin embargo, para fines de octubre, las licencias se estaban emitiendo de nuevo. En lo que va de este año, se ha otorgado un total de 1.870 licencias para operar restaurantes, frente a 1.650 en el año 2015.

Más de la mitad –65%– de los cuentapropistas están localizados en las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba. Las autoridades estiman que 68% de los cuentapropistas eran previamente desempleados. De acuerdo con un sondeo que cubre los primeros ocho meses de este año, 31% de los cuentapropistas son jóvenes, 31,4% son mujeres, y 11,7% son jubilados. Aparte de las cooperativas agrícolas existen casi 400 cooperativas no-agrícolas en operación, trabajando en áreas tales como comercio detallista, servicios personales, restaurantes, taxis, construcción, y manufacturas.

Los cuentapropistas y las cooperativas se han expandido a pesar de afrontar una serie de desafíos. Prensa Latina, la agencia de noticias del Estado, ha reconocido falta de “adecuación e insatisfacción” relacionados con los niveles impositivos, la carencia de aportes, acceso a la financiación, altos precios, y “obstáculos para seguir adelante sin quebrar la ley”.

La política oficial hacia las pequeñas y medianas empresas (Pymes) tampoco ha sido clara. Hasta la fecha, los cuentapropistas carecen de la oportunidad para establecer compañías formales con los derechos legales y de propiedad claramente definidos. Tal marco legal podría ser usado, por ejemplo, para permitir a tales entidades tratar con los bancos, inversionistas extranjeros, y compañías de propiedad del Estado. Un nuevo documento de 32 páginas, difundido en mayo, siguiendo al 7mo congreso del Partido Comunista en abril, declaraba que “La propiedad privada en ciertos medios de producción contribuye al empleo, la eficiencia económica, y el bienestar, en un contexto en el cual predominan las relaciones de propiedad socialistas”. Para algunos, esto sugería que las Pymes cubanas podrían obtener reconocimiento legal en un futuro relativamente cercano. Otros advertían que el proceso de reorganización de la propiedad en Cuba podría tomar varios años.

Muchos cuentapropistas actualmente también están impedidos de acceder a materias primas y otros productos a precios mayoristas. (Mientras que algunos mercados al por mayor han sido introducidos en la agricultura, ellos permanecen como la excepción). Los cuentapropistas no pueden importar o exportar oficialmente.

© Latin American Newsletters (UK).

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