El congreso federal de Brasil ha dado su aprobación final al proyecto de ley que reduce el papel que la firma petrolera de propiedad del Estado, Petrobrás, debía jugar en la explotación de los vastos yacimientos petroleros ‘pre-salinos’ del país en aguas profundas en el Atlántico.

La iniciativa, que fue promovida por el gobierno liderado por el Presidente Michel Temer está diseñada, según informes oficiales, para ayudar a impulsar la producción de petróleo, estimular el crecimiento de la economía interna, y ayudar a aliviar las dificultades financieras de Petrobrás. Pero la iniciativa ha resultado controversial, no solamente por el hecho que reemplaza a otra legislación que la administración previa alegaba que aseguraría que Brasil se beneficie totalmente de sus depósitos petroleros pre-salinos.

petrobras brasil inner

En el año 2007, la administración del Partido dos Trabalhadores (PT), liderada entonces por el presidente Lula da Silva, aprobó una legislación que estipulaba que Petrobrás debía tener una participación del 30% en todas las empresas de exploración y explotación de hidrocarburos pre-salinos. La administración de Lula alegó que esa provisión de la ley aseguraría que la explotación de los yacimientos pre-salinos produciría riqueza y beneficios económicos para todos los brasileños, ubicando esos recursos bajo el cercano control de la firma petrolera del Estado. La idea del gobierno de Lula era que de esa manera el Estado podría apoderarse de parte de la riqueza que produciría la explotación de Petrobrás y redistribuirla entre los brasileños.

Por unos pocos años, los planes parecían dar resultados, pues las firmas privadas extranjeras, en tropel, trataron de asegurarse las concesiones en la exploración y explotación de los yacimientos, y los inversionistas comenzaron a depositar capital en Petrobrás. Esto condujo a que Petrobrás se convirtiera brevemente en una de las más valiosas firmas del mundo. Pero eso comenzó a cambiar en el 2013, cuando se volvió claro que Petrobrás estaba mal preparado para liderar el desarrollo de los yacimientos pre-salinos debido a su carencia de experiencia y pericia, y la explotación sufrió serios retrasos. Por otro lado, como han revelado las investigaciones de la  ‘Operacão Lava Jato’ sobre la corrupción en Petrobrás, gran parte del dinero recolectado por el gobierno durante el breve boom no fue redistribuido entre los brasileños, sino que gran parte del mismo fue desviado por la élite política y empresarial del país.

El colosal nivel de sobornos descubierto en Petrobrás, no solamente privó a los brasileños de una significativa riqueza que la firma petrolera de propiedad del Estado produjo, sino también dejó a la firma en una precaria posición financiera. Ahora, Petrobrás es considerada como una de las firmas más endeudadas del mundo, pues la producción de petróleo en los yacimientos pre-salinos permanece estancada y el valor de los activos de Petrobrás ha caído agudamente  en años recientes. En verdad, los últimos resultados financieros de Petrobrás, difundidos el 10 de noviembre, muestran que la firma ha informado de pérdidas por un valor de R$16,4 miles de millones (mm) (US$4,8mm) en el tercer trimestre (llevando las pérdidas del año hasta la fecha a R$17,33mm), debido a los bajos precios del petróleo en los mercados internacionales y debido a la revaluación de los activos de Petrobrás (el valor total de los cuales fue reducido en unos US$4,46mm).

La difusión de los malos resultados financieros indujo a la cámara federal de diputados a otorgar su aprobación final (por 292 a 101 votos) al proyecto de ley que elimina el requerimiento de participación en el desarrollo de los yacimientos pre-salinos. Los proponentes  del proyecto de ley, elaborado por el canciller José Serra, dijeron que el requerimiento de participación de Petrobrás había vuelto inviable económicamente el desarrollo de esos yacimientos que, por último iba en detrimento de Petrobrás y Brasil. Y alegaron que la apertura de los yacimientos pre-salinos a una incrementada participación privada, por el contrario, promueve su desarrollo y produce más grandes beneficios para el país.

Sin embargo, los oponentes al proyecto de ley, que incluyen a muchos legisladores del PT y de otros partidos de la Izquierda, expresaron su preocupación en el sentido que la apertura de los depósitos pre-salinos a una mayor participación privada, podría allanar el camino para la privatización de Petrobrás y toda la industria petrolera de Brasil. Tal resultado podría resultar profundamente impopular, teniendo en cuenta que la política de asegurar la propiedad nacional de los recursos naturales de Brasil, no solamente es apoyada por la Izquierda sino también por muchos brasileños.

© Latin American Newsletters (UK)

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