Si bien el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) aún no ha asumido la responsabilidad del ataque, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) ha informado que la emboscada fue llevada a cabo por el EPP, basándose en las características de dicho ataque, que coincide con el modus operandi del EPP.

De todos modos, los ocho miembros de la FTC fueron masacrados, ya sea por el EPP o por los “narcoterroristas”, a los que se refirió el Presidente Horacio Cartes en su mensaje lanzado en el aeropuerto Silvio Pettirossi, al llegar de México: “Como Presidente de la República, soy responsable de la sangre de los héroes de Arroyito y voy a honrar ese sacrificio. Me comprometo con todos ustedes a ponerme personalmente al frente de esta guerra contra el terrorismo y obtener resultados contundentes […]”. Y prometió que “Continuará con más fuerza la guerra frontal contra los narcoterroristas del norte”. (El subrayado es nuestro).

ataque epp inner

Esta última referencia hizo que algunos observadores se preguntaran si el Presidente Cartes tenía alguna evidencia de la participación de narcotraficantes en la emboscada, que fue la más trágica y cruel operación que haya impactado a la FTC: los militares que sobrevivieron a la bomba que detuvo al camión que los transportaba, fueron ultimados a sangre fría, sin dejar a nadie con vida. Al mismo tiempo, se alzaron con las armas y municiones de las víctimas y desaparecieron, sin dejar en el sitio ningún mensaje o proclama del EPP, como suele ser habitual en sus ataques. También trascendió que se habían apoderado de una potente ametralladora antiaérea. Las armas eran ocho fusiles M4, calibre 5,56, de un alto poder de fuego.

Al día siguiente del ataque, el domingo 28, Cartes se trasladó a la zona de Concepción, donde se reunió con altos mandos de la FTC, acompañado, entre otros, por el ministro del interior, Francisco de Vargas, y luego se dirigió a algunos altos oficiales y soldados que estaban en formación, diciéndoles: “Yo les prometo que me pondré en la primera línea; y el que no esté dispuesto, puede retirarse”, lo escuchaban serios y atentamente el comandante de la policía nacional, el Comisario Críspulo Sotelo; y el comandante de las Fuerzas Militares, el General Luis Gonzaga Garcete (aunque no parecían darse por aludidos) y otros oficiales de la FTC, quienes apenas el Presidente Cartes subió a su avión, ellos se retiraron raudamente del lugar, de vuelta a sus escritorios en Asunción. Al parecer, al menos por ahora, ninguno de los altos mandos está dispuesto a ubicarse en “la primera línea”.

Muchos quedaron sorprendidos por la frase del Presidente Cartes en la que expresaba que se pondría “personalmente al frente de esta guerra”, y alegaban que se suponía que él ya era quien estaba al frente de la conducción de las tareas de la FTC. Es bueno recordar lo que establece el Artículo 56 de la Ley 5.036/13:

La Ley Nº 1.337/99 “DE DEFENSA NACIONAL Y SEGURIDAD INTERNA”, fue modificada por Ley 5.036/13 que sienta las bases para la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta, por medio del decreto 103/2013.

El Artículo 56 de la Ley 5.036/13, expresa claramente en su último párrafo:

“…el Presidente de la República tendrá la conducción de todas las fuerzas militares y policiales afectadas, y podrá designar un comandante de las operaciones de esas fuerzas, en cuyo caso estas le quedarán subordinadas exclusivamente en el ámbito territorial y por el tiempo definido en el Decreto respectivo”.

En pocas palabras, el Presidente Cartes es el comandante de las fuerzas militares y policiales de la Nación. Él es quien conduce su accionar y, por tanto, quien debe dirigir, a través de sus designados, a la FTC. Sin embargo, parece que recién ahora se ha decidido a hacerlo.

Desde hace tiempo, la FTC recibe críticas, pero una de las últimas provino de uno de los ex comandantes de esa fuerza, el General Ramón Benítez, quien expresó en el programa de investigación Algo Anda Mal (AAM) que la FTC no tiene trazada una estrategia para la lucha contra el EPP, y agregó que los comandantes de la FTC no tienen ningún control sobre los fondos destinados a la FTC, solamente disponen de unos magros 20 millones de guaraníes para gastos de inteligencia. Según él todo el dinero destinado a la FTC es manejado por los altos mandos militares. El conductor de AAM, Santiago González, en su programa del domingo 28 criticó duramente al ministro del interior y al propio Presidente Cartes, en un claro y contundente mensaje, pleno de indignación.

Pero no fue la única voz crítica que pedía la renuncia, las críticas resonaban en todas partes, y eran cada vez más estentóreas, aunque hasta ahora sin que haya respuesta. Lo cual parece anunciar que las palabras pronunciadas por Cartes y el propio De Vargas han sido pura retórica, y que todo seguirá como hasta ahora.

Pese a la promesa hecha por el Presidente Horacio Cartes al asumir el poder, su agenda sigue en poder de manos extrañas y, lamentablemente, quienes la marcan lo hacen con tinta color sangre.

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